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Elegir un suelo para una terraza mirando únicamente el acabado puede salir demasiado caro. Sobre todo si estamos en otoño-invierno y el clima no acompaña. La lluvia deja la superficie mojada, las heladas ponen a prueba los materiales que absorben agua y el paso frecuente al final termina desgastando pavimentos que en realidad estaban pensados para otro tipo de uso.

Si tienes una empresa de reformas y estás trabajando en una terraza o preparando una zona pavimentada en el jardín, hay varias prestaciones que merece la pena examinar con detenimiento antes de comprar. El lugar donde se va a colocar el suelo y la exposición que tendrá finalmente son aspectos que permiten descartar bastantes opciones desde el principio.

En Alvema trabajamos con los mejores materiales para la ejecución de pavimentos. A continuación vamos a mostrarte qué debes mirar para escoger un suelo exterior y veremos algunas soluciones Sika para pavimentos que aparecen en la documentación técnica disponible en nuestra web.

pavimento para exterior

¿Qué debe tener un pavimento para poder colocarlo en exterior?

Para colocar un pavimento en exterior, no basta con que el fabricante lo presente como «apto para terrazas». Hay que comprobar en la ficha técnica la absorción de agua, la resistencia a la helada y la resistencia al deslizamiento, ya que cada prestación se evalúa de forma independiente.

Absorción de agua del gres porcelánico

La absorción de agua es un aspecto clave cuando existe riesgo de heladas. El gres porcelánico parte con ventaja por su baja absorción, aunque sigue siendo necesario consultar las prestaciones de la referencia concreta.

El gres porcelánico pertenece al grupo BIa de la norma UNE-EN 14411, correspondiente a baldosas cerámicas con una absorción de agua igual o inferior al 0,5 %. El valor se determina mediante el ensayo establecido en la UNE-EN ISO 10545-3 y debe aparecer declarado en la documentación técnica de cada serie.

Una absorción tan reducida resulta especialmente interesante en pavimentos expuestos a la lluvia y a bajas temperaturas. Sin embargo, baja absorción de agua y resistencia a la helada no son exactamente la misma prestación.

La resistencia a los ciclos de hielo y deshielo se comprueba mediante un ensayo específico, regulado por la UNE-EN ISO 10545-12. Por tanto, cuando exista riesgo de heladas, hay que verificar que el fabricante declare expresamente dicha resistencia en la ficha técnica del producto.

¿Qué resbaladicidad necesita un pavimento exterior?

Otro aspecto fundamental es la seguridad cuando el suelo está mojado. En España, el CTE DB-SUA 1 clasifica determinados pavimentos según su resistencia al deslizamiento y el valor Rd, obtenido mediante el ensayo del péndulo de la UNE-ENV 12633.

ClaseValor RdAplicación
0Rd ≤ 15Zonas interiores secas de uso restringido
115 < Rd ≤ 35Zonas interiores secas con pendiente inferior al 6 %
235 < Rd ≤ 45Zonas interiores húmedas, como entradas desde el exterior, terrazas cubiertas, baños o cocinas
3Rd > 45Zonas exteriores y piscinas

Por tanto, buscar baldosas para exterior antideslizantes tiene sentido, pero la palabra «antideslizante» por sí sola aporta poca información técnica. Hay que comprobar la clasificación declarada para la baldosa y determinar cuál corresponde al lugar donde se instalará.

Cumplimiento normativo

Hay un matiz importante al elegir pavimento para una terraza. Las exigencias de resbaladicidad del DB-SUA 1 se aplican a los edificios o zonas de uso Residencial Público, Sanitario, Docente, Comercial, Administrativo, Aparcamiento y Pública Concurrencia. El interior de las viviendas queda fuera de dicho ámbito de aplicación.

Por dicha razón, la terraza de un chalé particular no está obligada por el CTE a disponer de un pavimento de clase 3 por el mero hecho de encontrarse al aire libre. Un acceso exterior perteneciente a un local comercial o determinadas zonas comunes sujetas al DB-SUA sí pueden quedar sometidos a las exigencias correspondientes.

La distinción normativa no elimina el criterio técnico: en una terraza privada expuesta habitualmente al agua sigue siendo recomendable escoger una superficie con una resistencia al deslizamiento adecuada. La diferencia reside en que una cosa es la prestación aconsejable para reducir el riesgo de caída y otra la clase exigida legalmente para un uso concreto.

Por tanto, antes de elegir el pavimento hay que definir dónde se instalará, si estará expuesto al agua y a heladas y qué uso tendrá. Con esos datos, la ficha técnica permite comprobar prestaciones concretas en lugar de depender únicamente de denominaciones comerciales como «pavimento exterior» o «baldosa antideslizante».

Pavimentos Sika para exterior: qué opciones son más recomendables

Si la obra requiere un pavimento continuo en lugar de baldosa, el Catálogo Profesional Sika recoge varias soluciones que pueden trabajar en exterior.

En una terraza exterior con baldosa cerámica, el resultado no depende únicamente del pavimento elegido. La preparación del soporte, la impermeabilización, el adhesivo, el rejuntado y las juntas de dilatación forman parte de un mismo sistema. Un fallo en cualquiera de esas capas puede terminar provocando filtraciones, piezas despegadas o fisuras.

Para una terraza descubierta con baldosa nueva, trabajamos con un sistema Sika compuesto por las siguientes soluciones:

Función en el sistemaReferencia SikaAplicación
Reparación del soporteSika MonoTop-612Mortero de reparación estructural utilizado antes de impermeabilizar cuando el soporte presenta zonas deterioradas
Impermeabilización bajo baldosaSikalastic-495 TMembrana elástica que protege el soporte frente a la entrada de agua
Adhesivo para formato medio y grandeSikaCeram-252 StarFlexAdhesivo cementoso de altas prestaciones
Adhesivo con función impermeabilizanteSikaCeram-500 Ceralastic ESAdhesivo reforzado con fibras y de fraguado rápido
RejuntadoSikaCeram-670 EliteMortero mineral decorativo para el relleno de juntas
Juntas de dilataciónSikaflex-11 FC+Sellador elástico para juntas con movimiento

La impermeabilización bajo la baldosa resulta especialmente importante en una terraza descubierta. El pavimento cerámico y las juntas constituyen el acabado visible, pero no deben sustituir una impermeabilización correctamente ejecutada.

¿Qué cemento cola utilizar en una terraza exterior?

El adhesivo debe elegirse en función del soporte, el formato y las condiciones de colocación. Para exterior sobre un soporte cementoso, nuestro criterio es partir como mínimo de un adhesivo C2 con deformabilidad S1 y colocación mediante doble encolado.

Disponemos habitualmente de diferentes cementos cola profesionales:

ReferenciaClasificación / característicaUso recomendado
SikaCeram-242 RapidFraguado rápidoTrabajos en los que interesa poder dar paso en poco tiempo
SikaCeram-252 StarFlexAltas prestacionesBaldosas de formato medio y gran formato
SikaCeram-260 SuperFlexibleC2 S2Gran formato, piedra natural y colocación sobre pavimentos existentes
Sika Lanko FlexC2 TE S1Colocación exterior habitual cuando se necesita un adhesivo deformable
Pegoland, gama flexibleS1Soluciones profesionales deformables para colocación en exterior

En una colocación exterior corriente, Sika Lanko Flex C2 TE S1 ofrece la deformabilidad que buscamos para trabajar sobre un soporte cementoso. Cuando las exigencias aumentan, SikaCeram-260 SuperFlexible C2 S2 proporciona una deformabilidad superior y resulta especialmente indicado para gran formato, piedra natural o colocación sobre un pavimento existente.

Los cementos cola anteriores forman parte de nuestro stock habitual. Los restantes componentes del sistema Sika para terrazas pueden suministrarse en un plazo aproximado de 48 horas.

Doble encolado y juntas: dos puntos que no deben pasarse por alto

En exterior no interesa dejar huecos entre la baldosa y el adhesivo. El agua puede acumularse en esas cavidades y, cuando se producen ciclos de hielo y deshielo, ejercer esfuerzos sobre la pieza y el material de agarre.

Nosotros trabajamos con doble encolado en pavimentos exteriores: el adhesivo se aplica tanto sobre el soporte como sobre el reverso de la baldosa para conseguir una cobertura adecuada y reducir la presencia de huecos bajo las piezas.

La ejecución de las juntas tiene la misma importancia. Para exterior, Sika establece dos criterios que deben tenerse presentes:

  • Junta entre baldosas de al menos 4 mm. Una terraza exterior no debe ejecutarse con junta mínima.
  • Junta de dilatación cada 12 m² de superficie pavimentada, aparte de las correspondientes juntas perimetrales.

No respetar las juntas necesarias impide que el pavimento absorba correctamente los movimientos provocados por las variaciones térmicas. En una terraza expuesta directamente al sol, la lluvia y los cambios de temperatura, dichos movimientos forman parte de las condiciones normales de servicio.

Por tanto, al plantear un pavimento cerámico exterior no recomendamos escoger únicamente una baldosa y un cemento cola. La solución debe plantearse como un sistema completo, desde la reparación y preparación del soporte hasta el sellado de las juntas de dilatación. La elección entre un adhesivo S1 o S2 dependerá después del formato de la pieza, el material y el soporte sobre el que vaya a colocarse.

¿Qué pavimento elegir para una terraza expuesta a la lluvia paso a paso?

Cuando una terraza está descubierta, no basta con elegir una baldosa apta para exterior. El agua afecta al pavimento, así como a la pendiente, al adhesivo, al rejuntado y al sistema de impermeabilización. Sería, por tanto, interesante valorar el conjunto antes de comprar el material.

1. Comprueba la resistencia al deslizamiento

El pavimento debe ofrecer una resistencia al deslizamiento adecuada para una superficie que puede permanecer mojada. Cuando la obra está dentro del ámbito de aplicación del CTE DB-SUA 1, hay que comprobar la clase exigible según el uso y la localización del suelo.

La clasificación correspondiente debe figurar en la documentación técnica de la baldosa. No basta con que comercialmente aparezca descrita como «antideslizante» o «para exterior».

2. Comprueba el soporte y la pendiente

Una buena baldosa no puede compensar los problemas de la base sobre la que se coloca. El soporte debe ser estable y estar correctamente preparado antes de impermeabilizar y colocar el pavimento.

La evacuación del agua resulta especialmente importante. Como referencia habitual de proyecto, en una terraza exterior se trabaja con pendientes de aproximadamente un 1,5 % a un 2 % para conducir el agua hacia los puntos previstos de desagüe.

Una pendiente insuficiente favorece la formación de charcos y mantiene el pavimento y las juntas expuestos al agua durante más tiempo. El acabado cerámico no sirve para corregir posteriormente un problema de evacuación.

3. Elige un adhesivo y un rejuntado para exterior

El adhesivo debe responder al soporte, al formato de la baldosa y a las condiciones propias de una colocación exterior. Para un soporte cementoso, trabajamos como criterio general con adhesivos C2 deformables S1 como mínimo, utilizando doble encolado.

Las juntas requieren la misma atención. Para una terraza descubierta debe utilizarse un material de rejuntado clase CG2 conforme a UNE-EN 13888, con absorción de agua reducida. Emplear un producto de rejuntado concebido únicamente para interior puede crear un punto débil frente a la entrada de agua.

En Alvema trabajamos con las gamas de rejuntado de Sika y Grupo Puma, que mantenemos en stock.

En nuestra sección de materiales de construcción puedes consultar las familias de materiales con las que trabajamos. Si nos indicas el soporte, el tipo de baldosa y las condiciones de la terraza, podemos ayudarte a plantear el sistema completo.

¿Cómo saber si un suelo exterior soportará las heladas?

Hay dos datos diferentes que deben comprobarse: la absorción de agua y la resistencia a los ciclos de hielo y deshielo. Aunque están relacionadas, una prestación no sustituye a la otra.

La absorción de agua se determina mediante el ensayo de la UNE-EN ISO 10545-3. En el caso del gres porcelánico del grupo BIa, el valor es igual o inferior al 0,5 %. La baja absorción juega a favor cuando el pavimento se encuentra expuesto a lluvia y temperaturas bajo cero.

La resistencia a la helada se comprueba mediante otro ensayo, el establecido en la UNE-EN ISO 10545-12. Por tanto, al consultar la ficha técnica hay que buscar ambos datos: absorción de agua y resistencia al hielo.

La razón es física. Cuando el agua penetra en los poros de un material y posteriormente se congela, aumenta de volumen. La repetición de ciclos de hielo y deshielo puede terminar deteriorando una pieza que no esté preparada para soportarlos.

La ejecución vuelve a ser determinante. El agua acumulada debajo del pavimento puede provocar problemas aunque la baldosa tenga buenas prestaciones. Una colocación con huecos, pendientes deficientes o juntas mal ejecutadas crea puntos vulnerables. El doble encolado ayuda precisamente a conseguir una cobertura adecuada del reverso de la pieza y reducir los huecos donde podría acumularse agua.

Tampoco debe utilizarse el grosor de la baldosa como indicador de resistencia a la helada. Una pieza de 20 mm no tiene por qué resistir mejor los ciclos de hielo y deshielo que otra de 8 o 10 mm. Son características diferentes y deben comprobarse por separado en la documentación técnica.

¿Qué suelo elegir para una terraza o jardín con mucho tránsito?

En una zona utilizada a diario hay que valorar la resistencia del pavimento, su acabado y el sistema de colocación. La exigencia será especialmente importante en accesos exteriores, establecimientos y zonas comunitarias, donde el tránsito acumulado puede ser muy superior al de una terraza particular.

Hay varios aspectos que merece la pena comprobar:

  • Las prestaciones declaradas por el fabricante. La ficha técnica permite conocer las características de la baldosa y comprobar si resulta adecuada para las condiciones previstas de uso.
  • La resistencia al deslizamiento. Una textura pronunciada puede proporcionar la resistencia necesaria en una superficie mojada, aunque generalmente requiere mayor atención durante la limpieza. Ver y pisar una muestra ayuda a valorar mejor el relieve real.
  • El sistema de colocación. No hay que confundir pavimento exterior con baldosa de 20 mm. Una pieza de 8 o 10 mm puede utilizarse perfectamente en exterior cuando se coloca adherida sobre un soporte estable y la serie declara resistencia a la helada y la clase de resbaladicidad necesaria para la zona.

¿Cuándo merece la pena utilizar pavimento de 20 mm?

El espesor de 20 mm responde principalmente a otro sistema de colocación. Permite instalar el pavimento en seco sobre grava, sobre césped o mediante plots, sin necesidad de adherir las piezas de la manera convencional.

La colocación elevada sobre plots ofrece varias ventajas. El agua puede evacuar por las juntas abiertas, queda un espacio registrable para instalaciones bajo el pavimento y es posible obtener una superficie terminada nivelada sobre una base que ya dispone de pendiente.

En Alvema tenemos plots de 5 cm en stock, una altura que cubre buena parte de las necesidades habituales de una terraza. Para proyectos que requieran otras cotas, podemos suministrar bajo pedido soluciones de hasta 60 cm de altura.

Elegir correctamente el sistema evita un gasto innecesario. Si una terraza dispone de una solera adecuada y el pavimento se va a colocar adherido, no es necesario comprar una baldosa de 20 mm por el mero hecho de encontrarse en exterior. Una pieza convencional de 8 o 10 mm puede ser la solución correcta si sus prestaciones son adecuadas.

Cerámica de exterior disponible en nuestro showroom

En nuestro showroom de Zaragoza trabajamos con cerámica para exterior de Peronda, Vives, Baldocer, Cerdomus, Keros y Gres de Aragón, con opciones tanto en espesores convencionales como en 20 mm.

Entre ellas merece una mención especial Gres de Aragón, fabricante de gres extrusionado en Teruel. Se trata de un material estrechamente ligado a la tradición cerámica aragonesa y con una larga trayectoria en pavimentos exteriores, anterior a la generalización del porcelánico rectificado actual.

Ver las piezas físicamente permite comparar tonos, texturas y relieves, pero a su vez hay que comprobar con el propio pie cómo se percibe un acabado con elevada resistencia al deslizamiento.

Preguntas frecuentes sobre pavimentos para exterior

Veamos algunas cuestiones esenciales que debes saber sobre la instalación de pavimentos en exterior.

¿Todo el gres porcelánico es resistente a las heladas?

No debe darse por hecho únicamente por tratarse de porcelánico. Su baja absorción de agua resulta favorable para el exterior, pero hay que comprobar por separado los datos declarados por el fabricante. La absorción se determina mediante la UNE-EN ISO 10545-3 y la resistencia a la helada mediante la UNE-EN ISO 10545-12.

¿Puedo utilizar la misma baldosa dentro de casa y en la terraza?

Sí, siempre que la referencia sea adecuada para ambos espacios y cumpla las prestaciones requeridas en el exterior. Algunas colecciones ofrecen un mismo diseño con distintos acabados, lo que permite conseguir continuidad visual entre interior y terraza utilizando en cada zona la superficie apropiada.

¿Un pavimento antideslizante cuesta más de limpiar?

Depende de su textura. Los acabados con relieves pronunciados pueden retener más tierra y suciedad que las superficies lisas. En una terraza o jardín hay que buscar el equilibrio entre la resistencia al deslizamiento necesaria y unas condiciones de limpieza razonables para el uso previsto.

¿Se puede colocar un pavimento nuevo encima de uno antiguo?

Sí, siempre que el pavimento existente esté firmemente adherido, presente las condiciones necesarias y se utilice un sistema compatible. Antes hay que comprobar el soporte, las cotas y la evacuación del agua. Para este tipo de colocaciones pueden emplearse adhesivos de alta deformabilidad, como los clasificados S2, cuando las características concretas de la obra así lo requieran.

Colocar una baldosa nueva encima de piezas sueltas o de una base deteriorada no soluciona el problema original: puede trasladarlo al nuevo pavimento.

¿Qué debo llevar al almacén para elegir un pavimento exterior?

Las medidas de la superficie y varias fotografías nos permiten hacernos una idea bastante precisa de la obra. Indícanos si la terraza está cubierta o descubierta, si se encuentra en una zona donde se producen heladas, qué uso recibirá y si el pavimento se instalará adherido, sobre plots o mediante otro sistema.

Con las medidas podemos calcular la cantidad de material necesaria para ejecutar la obra y ayudarte a escoger una solución adecuada.

¿Necesito una baldosa de 20 mm para la terraza?

No siempre. El espesor de 20 mm está pensado principalmente para colocaciones en seco sobre grava, césped o plots. Si la terraza dispone

Elige el pavimento adecuado a las condiciones de la obra

Una muestra física permite comprobar aspectos que difícilmente pueden valorarse mediante una fotografía. Puedes ver el tono con luz natural, tocar la superficie e incluso pisar la pieza para percibir el relieve y la sensación que ofrece bajo el pie. En pavimentos con una elevada resistencia al deslizamiento, la diferencia se aprecia mucho mejor de esta manera.

Si estás preparando una terraza, un acceso exterior o una zona pavimentada en el jardín, puedes venir a nuestro showroom de Zaragoza en Camino de Cogullada, 24, 50014 Zaragoza. Trabajamos con pavimentos de exterior de Peronda, Vives, Baldocer, Cerdomus, Keros y Gres de Aragón, entre otras soluciones para la ejecución completa de la obra.

Si traes las medidas, podemos calcular el material necesario y ayudarte a determinar qué sistema de colocación encaja mejor con el proyecto. Disponemos igualmente de transporte propio a obra.

La cerámica que no tenemos en stock se sirve habitualmente en una semana, mientras que los productos químicos y materiales auxiliares pueden suministrarse en aproximadamente 48 horas.

Si prefieres plantearnos las características de la obra antes de desplazarte, puedes contactar con nuestro equipo.

Alvema, S.A.U. · Camino de Cogullada, 24 · 50014 Zaragoza · Teléfono: 976 471 798