Cuando se alquila una hormigonera, la pregunta que de verdad importa no es cuántos litros tiene el tambor, sino cuánto hormigón vas a poder poner en obra cada hora. De ahí salen el número de amasadas, el ritmo de la cuadrilla y, al final, si la jornada cunde o se va en esperas.
En Alvema alquilamos hormigoneras en Zaragoza desde hace años y la mayoría de las dudas se resuelven con dos números: el volumen de hormigón que necesitas al día y la capacidad de amasado real de la máquina. En este artículo te damos los dos, con las cifras concretas de los modelos que tenemos en alquiler, y también te decimos en qué momento deja de tener sentido amasar en obra y conviene pedir hormigón de central.
Capacidad de cuba y capacidad de amasado no son lo mismo
Es el error más habitual al comparar máquinas. Una hormigonera de 250 litros no produce 250 litros de hormigón por amasada.
La capacidad de cuba —o de tambor, que es como se dice en obra— es el volumen total del recipiente. La capacidad de amasado es el volumen de mezcla que puedes hacer realmente, y siempre es menor: la cuba necesita espacio libre para que el material voltee, se mezcle de forma homogénea y no se derrame al girar. Como referencia, en esta gama la capacidad de amasado ronda el 70-80 % de la nominal.
Cuando compares modelos, mira siempre la cifra de amasado. Es la que multiplica por el número de ciclos y te da la producción real.
Cuánto hormigón produce realmente cada hormigonera
Estas son las capacidades de los modelos IMER Syntesi que tenemos en el catálogo de alquiler de maquinaria, según ficha técnica del fabricante. Todos son de transmisión directa por correa, sin corona ni piñón, y por eso trabajan a 72 dB(A).
| Modelo | Cuba | Amasado real | Motor eléctrico | Peso |
| Syntesi 140 | 140 l | 100 l | 0,3 kW / 230 V | 54 kg |
| Syntesi 160 | 160 l | 120 l | 0,3 kW / 230 V | 54 kg |
| Syntesi 190 | 190 l | 160 l | 1,1 kW / 230 V | 106 kg |
| Syntesi 250 | 235 l | 190 l | 1,1 kW / 230 V | 119 kg |
Fíjate en la Syntesi 250: la cuba es de 235 litros y el amasado real, 190. Es justo el ejemplo de por qué el número del modelo no te dice lo que produce la máquina.
En alquiler trabajamos solo con las versiones eléctricas monofásicas a 230 V, que son las que tienen sentido en la mayoría de tajos: enchufe normal, sin combustible, sin humos y sin ruido. Del modelo 140 disponemos además de la versión H.D.P.E., con cuba de polietileno expandido: el material apenas se adhiere, así que la limpieza al final de la jornada es mucho más rápida.
Ahora lo importante: traducirlo a metros cúbicos por hora. Un ciclo completo en obra —cargar áridos y cemento, dosificar agua, amasar dos o tres minutos y descargar a carretilla o cubilote— viene a durar entre cinco y siete minutos con la cuadrilla trabajando a buen ritmo. Eso son entre 8 y 10 amasadas por hora en condiciones normales.
| Modelo | Amasadas/hora | Producción aproximada |
| Syntesi 140 | 8-10 | 0,8 – 1,0 m³/h |
| Syntesi 160 | 8-10 | 1,0 – 1,2 m³/h |
| Syntesi 190 | 8-10 | 1,3 – 1,6 m³/h |
| Syntesi 250 | 8-10 | 1,5 – 1,9 m³/h |
Quédate con este dato, porque es el que ordena todas las decisiones que vienen después: ninguna hormigonera de obra pasa de unos 2 m³ por hora, y ese ritmo solo se sostiene con dos personas dedicadas a alimentarla y descargarla.
Cómo calcular el volumen de hormigón de tu obra
El cálculo de partida es simple: volumen del elemento constructivo.
Una solera de 80 m² con 15 cm de espesor son 12 m³ de hormigón. Una zapata de 2 x 2 metros con 60 cm de canto son 2,4 m³. Un murete de 20 metros de largo, 30 cm de ancho y 1 metro de alto son 6 m³.
Pero el número que necesitas para elegir máquina no es el total del proyecto, sino el volumen que vas a hormigonar en una sola jornada sin interrumpir la puesta en obra. Para llegar a él, contesta a cuatro cosas:
- ¿El hormigonado va de una vez o admite fases y juntas de trabajo?
- ¿Cuánta gente vas a tener alimentando y descargando la máquina?
- ¿Tienes sitio para acopiar áridos y cemento junto al punto de trabajo?
- ¿A qué ritmo coloca y vibra la cuadrilla?
Ese último punto se olvida a menudo. En muchas obras el cuello de botella no es la hormigonera: es que se produce más hormigón del que se puede colocar antes de que empiece a fraguar.
Qué capacidad elegir según el trabajo
| Trabajo | Volumen típico por jornada | Modelo recomendado |
| Albañilería, morteros, recibido, pequeñas reparaciones | Menos de 0,5 m³ | Syntesi 140 |
| Reformas de vivienda, recrecidos, arquetas, bordillos | 0,5 – 1 m³ | Syntesi 160 |
| Pequeñas cimentaciones, muretes, soleras de garaje o trastero | 1 – 2,5 m³ | Syntesi 190 |
| Zapatas, riostras, soleras medianas, producción continua toda la jornada | 2,5 – 5 m³ | Syntesi 250 |
| Más de 5 m³ en el día | — | Hormigón de central |
Un apunte sobre las dos máquinas pequeñas: la 140 y la 160 pesan 54 kg y consumen 0,3 kW, así que funcionan en cualquier enchufe doméstico y puedes subirlas a una planta, meterlas en un patio interior o moverlas entre tajos sin grúa. Cuando la obra está dentro de un edificio, ese detalle vale más que veinte litros extra de cuba.
Cuándo deja de compensar amasar en obra
Aquí conviene ser claro, aunque nos dediquemos a alquilar hormigoneras: por encima de 4 o 5 m³ en una jornada, amasar a pie de obra sale caro.
Haz la cuenta con la solera de 12 m³ del ejemplo anterior. Con la Syntesi 250, que es la mayor de las cuatro, son 63 amasadas. A ocho o diez por hora, entre seis y ocho horas de dos operarios haciendo solo eso. Y una solera hormigonada durante ocho horas con amasadas sucesivas tiene juntas frías y un acabado desigual. Para eso está el camión: llega, descarga y en una hora estás reglando.
La hormigonera de obra rinde de verdad en su terreno, que es amplio: morteros y albañilería, cimentaciones pequeñas, recrecidos, arquetas, sellados, remates, reparaciones, y sobre todo cualquier tajo donde el camión no puede llegar o donde el volumen no justifica pedir una cuba. Ahí no tiene sustituto.
Si dudas de en qué lado de la raya cae tu obra, llámanos y lo calculamos contigo. Preferimos decirte que pidas central antes que alquilarte una máquina que se te va a quedar corta.
¿Y si lo que necesitas es mortero, no hormigón?
Es una situación muy frecuente y la solución no es una hormigonera más grande. Cuando el trabajo es monocapa, revoco, autonivelante, solera de mortero o recrecido —es decir, mortero premezclado ensacado y no hormigón con árido grueso— la máquina adecuada es una amasadora de ciclo continuo.
Nosotros trabajamos con la Polieri Roto 18: mezclador continuo monofásico a 230 V, 2 kW, con bomba de agua de acero inoxidable y caudalímetro, tolva de 70 litros y 94 kg de peso.
La diferencia de concepto es total. No hay amasadas: cargas el saco en la tolva, la máquina dosifica agua de forma constante y va sacando mortero homogéneo sin parar, a razón de unos 18 litros por minuto. Eso es algo más de 1 m³ por hora de producción ininterrumpida, con dosificación siempre igual y sin depender del ojo del operario. Para revestimientos y soleras de mortero, donde la homogeneidad entre amasadas es justo lo que marca el acabado, cambia el resultado y el rendimiento del tajo.
Otros factores que conviene mirar al considerar el alquiler de hormigonera
- El ruido, si trabajas en ciudad. Los cuatro modelos están en 72 dB(A) porque llevan transmisión directa por correa en lugar de corona y piñón; una hormigonera tradicional anda por los 80 dB(A). En reformas dentro de comunidades de vecinos, en locales del centro o en obras con horarios limitados por la ordenanza municipal, esos ocho decibelios son lo que te permite trabajar sin quejas. Y como no hay piñón ni corona expuestos, tampoco hay riesgo de atrapamiento.
- La alimentación eléctrica. Todas son monofásicas a 230 V y tiran de enchufe normal. La 140 y la 160 consumen 0,3 kW y algo más de 2 amperios, así que van a cualquier sitio; la 190 y la 250 son de 1,1 kW y 5 amperios. Comprueba antes que la manguera llega al punto de amasado con sección suficiente: una prolongación larga y fina hace que el motor trabaje forzado.
- Si el tajo no tiene suministro, no necesitas otra máquina: con estos consumos basta un grupo electrógeno o un acumulador eléctrico para la jornada, y ambos los tenemos en alquiler. El acumulador es la mejor opción en obra urbana, porque no aporta ruido ni humos al tajo.
- El movimiento entre tajos. Los modelos de 54 kg los mueven dos personas y se transportan en furgoneta sin problema. Los de 106 y 119 kg hay que pensarlos: acceso rodado, rampa o punto fijo de amasado.
- El estado de la máquina. Una hormigonera con la correa gastada o el reductor tocado te para la jornada entera. Nuestro parque de alquiler sale revisado.
- El servicio detrás. Es una de las claves para optimizar la gestión de una obra. Si la máquina falla un martes a las nueve de la mañana, lo que necesitas es que alguien la sustituya ese mismo día. Ese es el criterio que de verdad diferencia a un proveedor, mucho más que veinte euros de diferencia en la tarifa.
Cuándo compensa alquilar en vez de comprar
Si el uso es puntual o depende de la carga de trabajo, el alquiler de maquinaria suele salir mejor. No inmovilizas capital, no asumes almacenamiento ni mantenimiento, no cargas con el desgaste de piezas y dispones del equipo solo el tiempo que lo necesitas.
Hay además una ventaja menos evidente: puedes ajustar la máquina a cada obra. Una rehabilitación de vivienda y una nave con soleras interiores no piden lo mismo. Alquilando eliges la capacidad adecuada en cada caso sin mantener un parque sobredimensionado ni conformarte con la única máquina que tienes en el almacén.
Preguntas frecuentes
Aclaramos algunas de tus dudas sobre lo que necesitas saber sobre la capacidad de las hormigoneras antes de alquilar.
¿Cuántas amasadas necesito para 1 m³ de hormigón?
Con una Syntesi 140 (100 litros de amasado), 10 amasadas. Con una 160, algo más de 8. Con una 190 (160 litros), entre 6 y 7. Con una 250 (190 litros), algo más de 5.
¿Qué capacidad de hormigonera se usa en una obra de edificación?
Para cimentaciones pequeñas y elementos puntuales, la 190 o la 250. Para la estructura y las soleras grandes no se usa hormigonera: se pide hormigón de central. La máquina de obra cubre los tajos complementarios, los remates y todo lo que no llega el camión.
¿Qué pasa si me quedo corto de capacidad?
Más ciclos para el mismo volumen y más tiempo de ejecución. En volúmenes pequeños se nota poco; en un hormigonado continuo, quedarte corto significa que la cuadrilla espera a la máquina toda la jornada.
¿Puedo usar la misma hormigonera para cualquier obra?
No. El volumen diario, el acceso, la disponibilidad eléctrica y la necesidad de mover el equipo condicionan la elección. Una máquina de 119 kg no sube a un tercero sin ascensor; una de 54 kg, sí.
¿Qué hago si la obra no tiene corriente?
No hace falta cambiar de máquina. Estas hormigoneras consumen muy poco —0,3 kW las dos pequeñas y 1,1 kW la 190 y la 250—, así que se resuelven con un grupo electrógeno o con un acumulador eléctrico dimensionado para la jornada. Alquilamos las dos cosas y te decimos cuál te encaja según la máquina y las horas que vayas a estar amasando. El acumulador tiene una ventaja añadida en obra urbana: no hace ruido ni echa humos, que es justo lo que buscas si has elegido una hormigonera de 72 dB(A).
¿Puedo hacer mortero de revoco con una hormigonera?
Puedes, pero si el trabajo es de cierta entidad rinde mucho más una amasadora continua. Mantiene la dosificación constante y no obliga a parar entre amasadas.
¿Qué mantenimiento necesita durante el alquiler? Limpiar el tambor al final de cada jornada, antes de que el hormigón endurezca. Es lo único imprescindible y lo que más vida da a la máquina. Del resto —correa, reductor, sistema de basculación— nos ocupamos nosotros.
¿Hasta cuántos metros cúbicos compensa amasar en obra? Como orientación, hasta 4 o 5 m³ por jornada. A partir de ahí el coste en horas de cuadrilla supera lo que cuesta el hormigón de central.
Te ayudamos a elegir
Dinos qué vas a hormigonar y con cuánta gente cuentas, y te decimos qué máquina necesitas. Si lo que te conviene es otra cosa, también te lo diremos.
Alvema, S.A.U. · Camino de Cogullada, 24 · 50014 Zaragoza Teléfono: 976 471 798
Consulta también nuestro artículo sobre cómo hacer correctamente el batido de mortero y cemento.


